¿Actividades en foros o en tareas?

11 febrero 2014

Cuando hacemos la propuesta de la realización de una actividad una de los aspectos que debe aparecer en la propuesta es el lugar y la forma de evidenciar que la actividad ha sido realizada.

Las LMS ofrecen diferentes posibilidades de para la realización de las actividades. En este post nos centraremos en las diferentes posibilidades que ofrece Moodle y, dentro de ella las ventajas e inconvenientes de su presentación en un “foro” o en una “tarea”.

Las tareas en Moodle

Cuando se propone una actividad en Moodle y se hace como tarea, el participante realiza la actividad y la envía. El profesor la evalúa, califica o comenta y ahí termina el proceso.

Los foros en Moodle

Si la actividad se propone en un foro se enriquece considerablemente el aprendizaje ya que lo enviado por el participante puede se visto por otros participantes en el curso con lo que se enriquece considerablemente el proceso de aprendizaje.

Dentro de los foro existe uno en Moodle especialmente diseñando para este proceso. Se trata del foro P y R (pregunta y respuestas) que tiene la particularidad que el primer mensaje enviado al foro debe escribirlo el profesor. Los participantes deben responder al mensaje del profesor pero no pueden iniciar nuevos mensajes, sólo respuestas al mensaje del profesor.

El foro PyR tiene además la propiedad de que los participantes NO PUEDEN ver ningún mensaje de otros participantes hasta que haya enviado el suyo. Pasado un tiempo (media hora por defecto) ya podrá ver y comentar lo que han enviado otros compañeros.

Esto permite no sólo que se realicen actividades de forma individual sino que, una vez realizadas, pueden ver como la han realizado otros compañeros y así contrastar su envío con la de otros compañeros. Si a eso añadimos la propuesta de que comenten alguna de las respuestas enviadas por otros compañero se fomenta el aprendizaje colaborativo.

Nuestra recomendación, como consecuencia, es que las actividades se propongan en foros P y R y se estimule que vean y contrasten su respuesta con la de otros compañeros y comenten alguna de ellas.


¿Cómo evidenciar la realización de una actividad?

11 febrero 2014

Después de un largo período sin añadir post a este blog hoy abordaremos un aspecto importante que debemos tener en cuenta una vez elaborada la actividad que decidimos proponer.

Hemos, en diferentes post, comentado diferentes aspectos sobre las actividades pero no habíamos tratado la cuestión de la elección adecuada de la forma y lugar de proponer la actividad a los estudiantes.

En este momento debemos diferenciar claramente entre:

  • La propuesta de la actividad en la que los estudiantes reciben las indicaciones necesarias para realizar la actividad.
  • Los recursos y materiales necesarios para llevarla a cabo.
  • La forma de evidenciar que el estudiante ha realizado la actividad.

Como en los post anteriores ya hemos tratado los dos primeros aspectos (propuesta y recursos) nos centraremos en este post en la forma de evidenciar la realización de la actividad teniendo en cuenta los siguientes puntos:

  • El estudiante debe realizar la actividad de la forma propuesta
  • El profesor debe tener constancia de que el estudiante ha realizado la actividad
  • El profesor debe evaluar la actividad y hacer las recomendaciones o propuestas que considere oportunas
  • El estudiante debe recibir los resultados de la evaluación.

En este aspecto se puede elegir entre diferentes formas de llevarlo a cabo dependiendo en cada caso del tipo de actividad que se proponga.

Citaremos algunas de ellas aunque en post posteriores analizaremos las ventajas de elegir unas u otras.

De momento veremos que hay dos posibilidades

  • Que la actividad se envíe al profesor para su análisis y evaluación.
  • Que la actividad enviada pueda ser vista y comentada, además de por el profesor, por otros compañeros fomentando así el aprendizaje colaborativo.

Rúbrica para evaluar el diseño de actividades de aprendizaje: Una propuesta

14 junio 2012

Como hemos indicado en otros post consideramos las actividades como el núcleo fundamental de cualquier proceso de aprendizaje.

Hemos insistido en que si aspiramos a un aprendizaje eficaz y eficiente es necesario diseñar actividades de aprendizaje que reúnan, entre otras, algunas de las siguientes características:

  • Ser adecuada al contexto en el que se propone.
  • Ser coherente con los objetivos a lograr y las competencias a desarrollar.
  • Optimizar la relación entre el esfuerzo realizado por el estudiante y el aprendizaje logrado.
  • Ser suficientemente atractiva como para despertar y mantener el interés del estudiante.
  • Disponer de las las orientaciones necesarias para facilitar su realización
  • Contener de forma explícita o implícita los criterios de evaluación.
  • Optimizar el esfuerzo del profesor tanto en su diseño como en su tutorización y evaluación.
  • Tener en cuenta las diferentes características de los estudiantes (estilos de aprendizaje, conocimientos previos etc)
  • ….

Con objeto de evaluar el diseño de una actividad hemos desarrollado la propuesta de rúbrica que,  contemplando varios de estos aspectos, mostramos a continuación:

RÚBRICA DE EVALUACIÓN DE ACTIVIDADES (1)

  • ¿Existe un formato general (plantilla) para el diseño de las actividades a lo largo del proceso formativo?
  • ¿Responde la actividad propuesta al formato previo?
  • ¿Tiene definidos todos y cada uno de los apartados de la plantilla?
  • ¿Contiene la actividad una contextualización que justifique su propuesta dentro del proceso formativo?
  • ¿Tiene una introducción que defina, con carácter general, lo que se va a realizar?
  • Los recursos para realizar la actividad ¿Están claramente definidos? ¿Son accesibles?
  • Los recursos propuestos ¿Se consideran adecuados para la realización de la actividad?
  • ¿Hay un apartado que indique lo que se ha de hacer exactamente y, en ese caso, ¿Está suficientemente claro y ordenado?
  • ¿Tiene el estudiante criterios claros sobre como va a evaluar el profesor su actividad?
  • ¿Logrará la actividad captar el interés del estudiante o la considerará demasiado fácil o demasiado difícil para sus conocimientos en el tema?
  • La actividad ¿tiene en cuenta los conocimientos previos de los alumnos?
  • El tiempo invertido por el profesor para la elaboración de esta actividad, en relación con el aprendizaje que puede producir, lo consideras 
  • El tiempo que tienen que invertir los estudiantes para la realización de esta actividad, en relación con el aprendizaje que les pueda producir, lo consideras excelente o incorrecto por excesivo.
  • Tal y como está diseñada la actividad ¿permite que el estudiante sepa con antelación si la ha realizado correctamente?
Como vemos se muestra una serie de aspectos que debemos tener en cuenta antes de proponer una determinada actividad.
(1) Los apartados de la rúbrica que mostramos han sido adaptados de la asignatura “Diseño e implementación de nuestro propio curso en red”  que he impartido dentro de la Maestría en “Competencias y Tecnologías emergentes para el aprendizaje y trabajo en red: eProfesor de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Aunque en la asignatura figuraban los criterios de evaluación de cada uno de los apartados, por razones de espacio los hemos omitido en este post.

Aprender haciendo… algo más que un tópico

6 enero 2011

Cuando diseñamos un proceso formativo  solemos comenzar con un primer y único enlace que dice: Bien, ya he entrado y ahora … ¿qué hago?.

Al acceder a este enlace los estudiantes se encuentran, tras la bienvenida, con la descripción de las competencias a desarrollar, los objetivos de aprendizaje, programa,  orientaciones para un correcto seguimiento del proceso de aprendizaje, criterios de evaluación  etc.

Uno de los apartados de este primer acceso es la metodología que se utilizará en el proceso. En este apartado, en general, solemos indicar que será “activa, participativa basada en actividades de aprendizaje…. se trata, en fin, de aprender haciendo“. Evidentemente el desarrollo del proceso responde a este criterio.

Queremos resaltar la importancia del “aprender haciendo” frente al aprender oyendo o aprender leyendo. Por ello, cuando diseñamos un proceso de aprendizaje (una unidad de aprendizaje), siempre, tras definir claramente las competencias que se deben adquirir, fijamos los objetivos de aprendizaje correspondientes y diseñamos, en consecuencia, las actividades necesarias para alcanzarlos.

En este aspecto debemos tener clara la diferencia entre:

  • El diseño instruccional, que contempla la necesaria coherencia entre competencias a adquirir, objetivos de aprendizaje a lograr y actividades a desarrollar y,
  • Las actividades de aprendizaje reales que se presentan a los estudiantes para su realización a lo largo del proceso, de las que ya  hemos hablado.

Como resultado de un diseño instruccional coherente se presentan a los estudiantes las actividades de aprendizaje adecuadas para que logre un aprendizaje eficaz. Es en este apartado en el que debemos volcar todo nuestro esfuerzo para que cada una de las actividades contribuya de la forma más eficaz posible al logro de los objetivos de aprendizaje que permitan desarrollar las competencias previamente definidas.

En este punto se entra de lleno la necesidad de proponer de actividades basadas en el aprender haciendo ya que de esa manera se logra un mejor y más rápido aprendizaje.

En este contexto proponemos esta intesante entrevista a Roger Shank, en la que, en unos pocos minutos de vídeo, muestra la importancia del aprendizaje activo así como las causas, efectos  y dificultades con que actualmente se encuentra el sistema educativo para lograr un mejor y más eficaz aprendizaje.


Elaboración de actividades en línea

2 agosto 2009

Cuando proponemos actividades o ejercicios en línea debemos pensar que no se trata de una clase presencial en la que el alumno puede plantear cualquier duda. En un curso en línea se debe tener especial cuidado para que las orientaciones dadas al alumno sean claras y suficientes. Debemos adelantarnos a sus posibles dudas: Tutorización proactiva. Nunca debemos pensar que adivina nuestras intenciones “... él sabe lo que quiero decir...”.

Como consecuencia, para facilitar nuestra labor, debemos tener una especie de modelo de propuesta más o menos homogénea que contribuya a que el alumno se vaya familiarizando a lo largo del curso con el modelo propuesto.

Las características del modelo deben garantizar que el alumno al leer la actividad propuesta:

  • Vea, de forma explícita, que está justificada y es coherente con el temario del curso.
  • Conozca inicialmente, de forma aproximada, lo que se propone en esa actividad
  • Sepa, sin ningún tipo de ambigüedad, lo que tiene que hacer para realizar correctamente dicha actividad.
  • Se le indique, de forma precisa, la manera de evidenciar que ha realizado la actividad.
  • Se le indiquen (o sugieran) los recursos de apoyo necesarios (lecturas, búsquedas, etc.) para poder realizar la actividad correctamente.
  • Se explicite el plazo para realizarla
  • Se indiquen los criterios de evaluación de la actividad.
  • Se le oferte un espacio (foro) para plantear cualquier duda o sugerencia que estime necesaria.

Con objeto de homogeneizar la elaboración de actividades o ejercicios proponemos un esquema o ficha similar al siguiente:

Título que identifique la actividad

Seguido de una breve introducción (con dos párrafos, el primero que justifique la actividad propuesta dentro de los objetivos y programa del curso y el segundo que describa brevemente lo que se va a hacer en esta actividad concreta.

¿Qué se debe hacer exactamente?

Descripción operativa paso a paso, de forma clara, y preferiblemente numerada (instrucciones concretas y detalladas para la realización de la actividad. Debe responder, al menos, a las siguientes cuestiones:

  • Definir, de forma clara y precisa, lo que se tiene que hacer (elaborar un documento, resolver un problema, buscar información, etc). En numerosas ocasiones usamos expresiones como Reflexiona sobre… Piensa la mejor forma de … etc.
  • Definir, de forma clara, características de la resolución (extensión, formato, etc)
  • Definir, de forma inequívoca la forma de evidenciar que la actividad o ejercicio ha sido realizada. (Responder en un foro, subir un documento al lugar indicado, enviar un correo comunicándolo, elaborar un documento en línea, etc.)

Sugerencias, recomendaciones y pistas

  • Para la realización de esta actividad debes utilizar los siguientes recursos:
    • Consultar el apartado …… del libro…. (vínculo, si es posible)
    • Utilizar una cámara fotográfica para…
    • Otras orientaciones

Plazo para la realización de la actividad:

  • Debe indicarse la fecha límite para terminar la actividad.

Criterios de evaluación.

  • Debe indicarse los criterios que seguirá el profesor o tutor para evaluar la actividad, al menos de forma cualitativa.

    Si tiene alguna pregunta, duda o sugerencia puede plantearla en el foro “Hablemos del curso en general


    Libro “e-Actividades” de Gilly Salmon. Comentario

    22 enero 2009

    Hoy dedicamos este espacio a hacer un breve comentario del libro de Gilly Salmon “e-Actividades El factor clave para una formación en línea activa”

    Este libro, además de analizar la importancia de un correcto planteamiento de las actividades de aprendizaje para la formación en línea, propone diversas estrategias sobre el diseño y selección de actividades en diferentes circunstancias y establece un modelo en el que propone las siguientes cinco etapas:

    1. Acceso y motivación
    2. Socialización en línea
    3. Intercambio de información
    4. Construcción del conocimiento
    5. Desarrollo.

    Analiza cada una de las etapas y describe posibles actividades a realizar en cada una de ellas.

    El libro se compone de dos partes:

    1. Introducción de las e-actividades
    2. Recursos para personas en prácticas.

    En la primera parte describe y propone numerosos ejemplos de actividades posibles concluyendo que “la clave del aprendizaje y enseñanza activa e interactiva en línea reside en la aportación a una mayor interacción y participación en grupo”.

    En la segunda parte la autora propone una serie de recursos que facilitan el diseño de actividades.

    Se trata, en resumen, de un libro que, conviene consultar a todos aquellos  que nos dedicamos a eso del aprendizaje on-line, teleformación o e-learning.

    ___________________________

    Gilly Salmon  “e-Actividades: El factor clave para la formación en línea activa” ( 2004) Editorial UOC


    Análisis de una actividad

    3 enero 2009

    En el post anterior comentábamos la importancia de las actividades, especialmente cuando se proponen en un curso en línea.

    En este post intentaremos hacer una propuesta de análisis de los diferentes aspectos que podemos contemplar cuando planteamos una determinada actividad.

    Así, cada actividad puede ser contemplada desde diferentes aspectos:

    Aspectos a considerar:

    • Por el tipo de objetivos que pretende lograr:
      • Para el logro de objetivos conceptuales (conocimiento y comprensión).
      • Para el logro de objetivos procedimentales. (how to, aprender a hacer)
      • Para adquisición de habilidades y destrezas. Adquisición de competencias. (agilizar y automatizar)
      • Para cambio de conductas (adquisición de buenos hábitos)
    • Por el nivel de participación
      • Individual
      • Grupo
    • Por el estilo de aprendizaje de los estudiantes
      • Para activos
      • Para reflexivos
      • Para teóricos
      • Para pragmáticos
    • Por la forma de plantear la actividad
      • Aprendizaje basado en resolución de ejercicios
      • Aprendizaje basado en la resolución de  problemas
      • Aprendizaje basado en proyectos
      • Método de casos
      • Aprendizaje cooperativo/colaborativo
      • Búsqueda y organización de la información
    • Por su finalidad
      • De detección de conocimientos previos
      • De aprendizaje (de conceptos, de habilidades, )
      • De evaluación
    • Por la forma de realizarla
      • De lápiz y papel
      • Utilizando diversos recursos (en línea, wiki, foro, tarea, etc)
      • Envío de documento previamente elaborado
      • Respuesta a un correo sobre un problema concreto
      • Enviando mensajes a un foro previamente habilitado
    • Por el tiempo necesario para su realización
      • Cortas (en una sesión, o menos)
      • Normales (entre un día y una semana)
      • Medias (de una semana hasta un trimestre)
      • Largas (más de un trimestre: Proyecto de fin de carrera etc)
    • Por su dificultad de creación o diseño por los profesores (tiempo y/o recursos necesarios)
    • Por su dificultad de realización por los estudiantes
    • Por su dificultad de seguimiento o corrección

    Como podemos apreciar son numerosas y variadas las posibilidades de analizar una determinada actividad.

    Es importante, cuando estemos diseñando actividades de formación tener claro la forma de optimizar el aprendizaje de acuerdo con los objetivos planteados los recursos disponibles los estudiantes a los que va dirigido y el tiempo disponible.

    Acertar diseñando las actividades de aprendizaje adecuadas permite un mejor aprendizaje, con el menor esfuerzo y en el menor tiempo posible.